El principe y la rana

Que cuando tomaba dos copas de más Un reflejo que a la luna Y como en él era frecuente Ella era una auténtica rana común Escuchaba absorta a un macho croar A la luz de las estrellas Pero salió rana la rana Con el agua a la altura de la nariz Es difícil su reinserción social. Y en el jardín frondoso JOAN MANUEL SERRAT
más estirado y puesto que un maniquí,
que habitaba un palacio como el de Sissi
y salía en las revistas del corazón.
la emprendía a romper maleficios a besos.
más de una vez, con anterioridad,
tuvo Su Alteza problemas por eso.
se le escapó,
en la palma de un nenúfar
la descubrió.
inmediatamente
la reconoció.
que vivía ignorante de tal redentor,
cazando al vuelo insectos de su alrededor
sin importarle un rábano el porvenir.
con la sangre alterada por la primavera,
cuando a traición aquel monstruoso animal
en un descuido la hizo prisionera.
le acarició
tiernamente la papada
y la besó.
y Su Alteza en rana
se convirtió.
descubrió horrorizado que para una vez
que ocurren esas cosas, funcionó al revés
y desde entonces sólo hace que brincar y brincar.
No se adapta a la vida de los batracios
y la servidumbre, como es natural
no le permite la entrada en palacio.
de sus papás
hoy hay un príncipe menos
y una rana más.














lascosasdepepe dijo
me gusto......ese principe..
un abrazo.
y buen fin de semana.
nuestro serrat.
24 Octubre 2008 | 03:37 PM